Dos hermosas noches de teatro cubano disfrutamos en La
Corsetería, sede del Nuevo Teatro Fronterizo que encabeza su fundador, el gran
dramaturgo español José Sanchis Sinisterra. Gracias al esfuerzo, el buen gusto y el talento de los
jóvenes del proyecto Mano de Obra, se expusieron –en una representación por
momentos más cerca de la puesta en escena que de la lectura dramatizada-
fragmentos de varias obras esenciales de la dramaturgia cubana de los últimos
años: Huevos, de Ulises Rodríguez Febles, Ignacio y María, de Nara Mansur, Talco, de Abel González Melo y Cuatro Menos, de Amado del Pino.
La escena final de Cuatro Menos –en la que
sobresalió la interpretación de Silvia Jiménez, coordinadora y alma de estas
dos jornadas- sirvió de pretexto para interesantes reflexiones sobre la vida
teatral cubana, y sus vínculos con la sociedad. Se destacó además que un director de
tanta importancia para el teatro en La Habana de hoy como Carlos Celdrán se hubiese
decidido a incursionar en la dramaturgia cubana con texto de González Melo – Chamaco y después Talco- y con Reino Dividido, otro importante título de
Amado del Pino.
Sobre Cuatro Menos y la repercusión en el
público de los temas más críticos se comentó ampliamente en La Corsetería. Vale
la pena recordar que este texto ganó el Premio Arniches en 2008, que forma
parte de una antología que saldrá a la luz próximamente bajo el sello de Letras
Cubanas y para 2013 Ediciones Unión presentará las tres obras de Amado del Pino
que ha estrenado Vital Teatro: el monólogo En falso; Triángulo y la muy
exitosa Cuatro Menos. El anterior acontecimiento de público a partir de las
obras de nuestro autor – Penumbra en el noveno cuarto- ha sido llevada al
lenguaje audiovisual por Charlie Medina y podrá verse en la Televisión Cubana y
otros circuitos.